Tribunal federal:

Trancada la mediación entre

bonistas y Junta del Control

Partes regresarán ante jueza en septiembre

jueves 11 de julio de 2024

La vista de situación de estado en el caso de la quiebra de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), efectuada el 10 de julio ante la jueza Laura Taylor Swain del Tribunal de Quiebras federal, trajo consigo el anticipo de una etapa final del proceso con poca o ninguna negociación y a fuerza de malletazos. Esto a raíz del informe de Shelley C. Chapman, quien encabeza el equipo de mediación, indicando sentirse con “frustración y desilución”, a la vez que señaló que “el equipo de mediación no ve la posibilidad de una negociación significativa y seria entre las partes”.

En los procesos de mediación, un método alterno para la solución de conflictos, la negociación debe ser, entre otras cosas, voluntaria, antes o de manera integrada en el proceso judicial que detiene la fase adjudicativa, dándole a las partes la oportunidad de llegar a un acuerdo sostenible en derecho, que debe ser ratificado por el tribunal.

El juez o jueza no puede obligar a las partes a negociar, pero en un último intento para romper el tranque, puede ordenarles regresar a la mesa de negociación, sin embargo, como mencionamos, no puede obligarlos a negociar.

Si el tranque o impasse continúa, el proceso de mediación finaliza y se reactiva el proceso adjudicativo, en donde no serán las partes, sino el juez(a) quien decida e imponga los remedios en una sentencia.

Eso fue lo que sucedió en la vista del caso de quiebra de la AEE, entre los grupos de bonistas o acreedores no asegurados, representados por: Assured Guaranty Corp, GoldenTree Asset Management y Syncora Guarantee, Inc. y la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), en torno a la controversia surgida tras la determinación del Primer Circuito de Apelaciones de Boston, declarando con derecho a los bonistas al repago de la totalidad de la deuda de sobre $8,000 millones y no los $2,388 millones negociados, ajustados y estipulados en el Plan de Ajuste de la Deuda (PAD).

Los bonistas que se habían movido horizontalmente en la negociación del PAD, se detuvieron en la boca del embudo, a raíz de un informe colateral propuesto por la propia JSF y producido por expertos, en torno al estado de situación de la AEE, la insuficiencia de fondos federales para la total modernización del sistema y las declaraciones de la JSF indicando que “es muy probable que los consumidores se desconecten de la red”, lo cual se traduciría en una merma sustancial en los ingresos netos proyectados de la AEE.

Esto provocó un retroceso en la mesa de negociación y disparó el conflicto, al punto de que los bonistas fueran a tocar las puertas del Primer Circuito de Apelaciones de Boston y reclamar el pago de la totalidad de la deuda, en busca de asegurar más en el menor tiempo posible, ante el riesgo ilustrado por la propia JSF.

Tras la determinación del Apelativo, los bonistas llegaron a la vista buscando “romper” el PAD negociado y hacer uno nuevo, mientras que la JSF busca solucionar el asunto con enmiendas.

¿Y ahora dónde estamos y qué va a suceder?

Durante la vista, además de ordenar a las partes regresar a la mesa, indicándole que “el fracaso no es una opción”, la jueza Taylor Swain dejó clara su postura: ni nuevo PAD ni enmiendas al mismo.
La jueza ordenó una paralización de los procesos por 60 días y fue dura con ambas partes.

Durante ese período de tiempo las partes no podrán presentar mociones de enmiendas o desestimación al PAD, que por lo expresado por la jueza con toda probabilidad conducirán a un “no a lugar”.

Taylor Swain no luce ajena a la frustración expresada por el equipo de mediación, en medio de un drenante y complejo proceso multiparte, de alta intensidad, que amenaza con prolongarse.

La jueza calificó de miopía la visión de la JSF: “Pareciera una visión miope insistir en que el análisis de evaluación de la Junta y sus datos se sostendrán como un récord suficiente para la decisión de confirmación de un plan modificado, en la medida que nos alejamos de los períodos de tiempo a los que están relacionados”, expresó Taylor Swain.

Y a los bonistas le indicó, que sus reclamos son “disparatados” y que han demostrado buscar una “guerra larga y costosa para lograr todo lo que quieren antes de que la isla colapse bajo el peso de sus demandas”.

Así las cosas, la jueza envió para sus casas, con las orejas calientes y los sacos vacíos a las partes, dejándoles ver lo que pueden esperar cuando regresen ante su presencia el próximo 18 de septiembre.

El autor es periodista acreditado por el Departamento de Estado de Puerto Rico                                Miembro de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO)
Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), Wa.DC