Trump enfila sus cañones

hacia Reino Unido

y el Partido Laborista

Alega buscan interferir en elecciones

Keir Starmer2

Redacción Nueva Isla

miércoles 23 de octubre de 2024

En lo que pudiera interpretarse como la semilla de un disloque diplomático con uno de los principales aliados de Estados Unidos, la campaña de Donald Trump acusó al Partido Laborista británico de interferir en las elecciones presidenciales, esto basado en un viaje de líderes de este partido para apoyar la candidatura presidencial de Kamala Harris.

Esta denuncia, presentada ante la Comisión Federal Electoral (FEC), se originó tras un post en Linkedin de Sofia Patel, miembro del Partido Laborista, que mencionaba que casi 100 miembros de su equipo viajarían a EE.UU. para hacer campaña en cuatro estados clave: Carolina del Norte, Nevada, Pensilvania y Virginia. Y aunque las normas de la FEC permiten que los extranjeros participen como voluntarios no remunerados, la campaña de Trump ha solicitado una investigación para asegurar que estas reglas se cumplan, sin presentar ninguna prueba de que estos voluntarios estén siendo o vayan a ser compensados.

El primer ministro británico, Keir Starmer, intentó calmar la situación afirmando que los miembros de su partido que participaban en este viaje lo hacían a título personal y como voluntarios, fuera de su horario laboral: “Lo hacen en su tiempo libre, lo hacen como voluntarios, se alojan, creo, con otros voluntarios de allí. Eso es lo que han hecho en elecciones anteriores, eso es lo que están haciendo en estas elecciones y eso es realmente sencillo”, expresó Starmer.

No obstante, la campaña de Trump intensificó la retórica. Susie Wiles, codirectora de la campaña, señaló que los estadounidenses volverán a rechazar las políticas liberales, comparando al Partido Laborista con un movimiento de «extrema izquierda» que, según ella, ha influido en las políticas de Kamala Harris’. Las expresiones de Wiles estuvieron salpicadas de elementos beligerantes como si se tratara de un enemigo de EE.UU.: “Los estadounidenses volverán a rechazar la opresión del gran gobierno que rechazamos en 1776”.

La preocupación de algunos expertos es que esta disputa tiene el potencial de tensar las relaciones entre Trump, posible futuro presidente y Starmer, quien ha mantenido una postura neutral respecto a las elecciones presidenciales estadounidenses.

Aunque el Partido Laborista de Starmer tiene una relación amistosa con el Partido Demócrata, Starmer insistió en que trabajará con quien sea que gane las elecciones de noviembre y reafirmó su disposición a mantener relaciones cordiales, citando una reunión reciente que tuvo con Trump durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

Trump, quien llegó a ser señalado como un alegado beneficiario de la interferencia extranjera, particularmente de Rusia, durante las pasadas elecciones de 2020, es ahora quien señala una supuesta injerencia extranjera por parte de los laboristas británicos, lo que añade una capa de complejidad a las relaciones internacionales en medio de la contienda electoral.

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