Trump ordena deportar
estudiantes que protestaron
contra genocidio en Gaza
Orden contra antisemitismo protege a judíos

Redacción Nueva Isla
jueves 30 de enero de 2025
Una cosa está clara en torno al conflicto entre Israel y la Franja de Gaza: el abominable ataque de la organización terrorista Hamás sobre Israel, el 7 de octubre de 2023, dejando sobre 1,200 israelíes muertos, desembocó en un genocidio sobre la población palestina, en una guerra de fuerzas desiguales que cobró la vida de sobre 46,000 palestinos, el 70% de ellos mujeres y niños.
En consecuencia, millones de personas en todo el mundo manifestaron su repudio ante los implacables ataques israelíes en Gaza, subvencionados con armamento y recursos estadounidenses, entre los cuales se encontraban inclusive decenas de miles de israelíes que protestaron en Telaviv, además de la ONU y países aliados de la Unión Europea, entre otros. También se manifestaron estadounidenses en los estados, entre ellos, jóvenes estudiantes. Algunos de esos estudiantes son inmigrantes extranjeros, en lo que ahora, según el presidente Donald Trump, son «universidades de izquierda».
Trump asegura que estos estudiantes son partidarios terroristas de Hamás y va a deportarlos, utilizando como marco legal otra de sus controvertidas órdenes ejecutivas firmada este miércoles y ampliada el jueves 30 de enero de 2025.
Orden contra antisemitismo protege a los judíos:
«Hoy, el presidente Donald J. Trump firmó una Orden Ejecutiva para Combatir el Antisemitismo. Ampliando su Orden Ejecutiva 13899, la nueva Orden del Presidente Trump toma medidas contundentes y sin precedentes para reunir todos los recursos federales para combatir la explosión del antisemitismo en nuestros campus y en nuestras calles desde el 7 de octubre de 2023… El Departamento de Justicia tomará medidas inmediatas para proteger la ley y el orden, sofocar el vandalismo y la intimidación pro-Hamas e investigar y castigar el racismo antijudío en universidades de izquierda y antiamericanas», reza un comunicado de Casa Blanca.
El documento, repleto de propaganda sobre los cumplimientos de sus promesas de campaña hacia los judíos, se enfoca en resaltar la protección del gobierno hacia esta etnia, una de las más ricas y poderosas en EE.UU.
Sin embargo, la orden para «pasar a la ofensiva para imponer la ley y el orden y proteger los derechos civiles», así como, «combatir el antisemitismo en los Estados Unidos», no menciona ni en una sola línea a ninguna otra etnia o grupo de inmigrantes.
«Daré órdenes claras a mi Fiscal General para que procese agresivamente las amenazas terroristas, los incendios provocados, el vandalismo y la violencia contra los judíos estadounidenses… A todos los extranjeros residentes que se han sumado a las protestas pro-yihadistas, les advertimos: en 2025, los encontraremos y los deportaremos. También cancelaré rápidamente los visados de estudiantes de todos los simpatizantes de Hamás en los campus universitarios, que se han visto infestados de radicalismo como nunca antes”, declara el documento.
La orden ha levantado bandera en organizaciones y grupos de activistas de los derechos civiles, que argumentan que esta política pública se aleja de los procedimientos legales que le cobijan a cualquier sospechoso o implicado de alguna actividad criminal o terrorista, se presta para la estigmatización, discrimen y carpeteo, así como se aleja de los principios de libre expresión y pensamiento, que han caracterizado a los focos universitarios históricamente en EE.UU.
Este sector plantea que el mero hecho de que un estudiante extranjero se sume a una protesta en contra del genocidio israelí en Palestina o de la participación de EE.UU. en un conflicto de guerra, no necesariamente lo hace yihadista ni simpatizante de Hamás ni a las universidades, donde se producen dichas manifestaciones en instituciones educativas de izquierda y antiamericanas.
Accede aquí comunicado de Casa Blanca.


